martes, 1 de noviembre de 2011

Todos los santos, música y... castañas

Hoy es el día de Todos los Santos, de todas la criaturas de Dios o... de quien sea, la Pachamama, me gusta más decirlo así ! Desayuno y escucho Catalunya Música, hasta aquí todo como de costumbre. Miro el cestito de mimbre con las castañas que quedan todavía de la cosecha de Sénart. ¿Sería capaz de hacer yo misma esto que me gusta tantíssimo comer, la crème de marrons o sea puré de castañas, con ese ligero toque de limón y formidable sabor a vainilla ? Decidido ! Lo intento pues tengo en casa todos, toditos los ingredientes: las castañas, el azúcar, el limón, la vainilla y todo el día libre (que para mermelada en general se necesitan horas pero para crème de marrons, seguro vamos, que más, muchas más !)


Ya está ! Qué placer ! y qué descanso: 3 horas pelando las castañas silvestres, una piel de fuera como una armadura y la finita de dentro pegada a más no poder ! y luego remover lentamente, se tiene que cocer derritiéndose para que no se queme ni se ponga como cemento o como gominola... En fín... me lo he tomado como una meditación, un largo momento de meditación y estoy contenta, la verdad, pues además de los botes de crème de marrons - resultado tangible y, modestia  aparte, delicioso (no es seguro que vuelva a hacer pero genial saber que lo puedo hacer y tan bueno !) - he escuchado los diferentes programas de Catalunya Música especiales día de los santos y de los muertos: música funeraria bellísima, dos Marchas fúnebres, la de Camille Saint-Saëns y la de Franz Liszt, el Und wir dachten der Toten (Y nos acordamos de los muertos) de Liszt y también música, ya no de muertos, de Maurice Ravel, primero las Chansons populaires - española, francesa, italiana y hebraica - y luego Ma Mère l'Oye (Mamá Oca): un menú puro delicatessen !

Ravel, chanson populaire française (aquí cantada en occitán) :
Janeta ount anirem gardar qu'ajam boun tems un'oura?

Después me he puesto un CD mío que escucho, tal como recomienda su título, en otoño: Autumn Almanac, una recopilación que realmente le pega a esta estación, con, entre otras, piezas de Liszt, Au bord d'une source (Cerca de una fuente), John Williams, The Raiders' March ( En busca del arca perdido) y de Ravel, Ma Mère l'Oye (!). Ma Mère l'Oye es, originalmente, un conjunto de cuentos de Charles Perrault, los de toda la vida (Caperucita Roja, El gato con botas...)


Un sueño, fácil de cumplir (en mi caso ) : caminar por París, un día de frío invernal, y pedir en uno de los puestecitos de la calle "une crêpe à la crème de marrons" y comérmela con ganas, bajo el cielo de París,  mirando el Sena (Sous le ciel de Paris.... Coule la Seine, le temps et les amours reviennent...)

Sous le ciel de Paris - hiver 2010 - Muriel

Hasta pronto ! y sea cual sea vuestro santo: felicidades ! Muriel (Muir Gheal, nombre de origen gaélico, significa Muir, el mar i Gheal, la luz y no forma parte del santoral...)

1 comentario:

  1. MURIEL

    Me encanta toda la música que has citado, en especial RAVEL pavana para una infanta difunta también, y sobre difuntos, EL REQUIEM DE GUERRA de BENJAMIN BRITTEN y el REQUIEM de MOZART también, aunque no son músicas tan intimistas, como las que oiste
    CHE MURIEL, y qué rico debe ser el puré de castañas, jamás las he comido, acá son carísimas
    bueno
    slo las castañas de cajú comí
    besos nena
    magú

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